miércoles, 20 de diciembre de 2023

Labor navideña

 


LABOR NAVIDEÑA

Navidad eres tú hija mía,
con tus manos laboriosas
me has llenado de brillo y alegría
la casa.

Mi niña buena, ¡Qué buen gusto
para decorar!

Has hecho grandes listones,
los espejos con guirnaldas
luces y ternura en el jardín.

Mi Stephanie, mi ternura
¡qué paciencia la tuya!
¡y qué corona reluciente!

Has trabajado hasta de madrugada.
Tu labor me enorgullece,
pues todas las vecinas te alaban.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi amada hija Stephanie

viernes, 1 de diciembre de 2023

El pez

 


EL PEZ

Pececito azul,
quiero llevarte
latente.

Unas manos
que amo
en silencio,
te dieron hogar.

Acuario
que encierra
tu fino aleteo
de velero
al viento.

Y piedras
diminutas
en un son 
ingenuo,
bordean
tu palacio
de cristal.

Pez escogido
entre un millar,
arrancado
del susurro
de las aguas.

Pronto
han de escapar
mis miradas
de tu mansa
soledad.

INGRID ZETTERBERG

(En la casa de mi hija Claudia en Boyton beach. 
Abril 2,010)

Derechos reservados

sábado, 4 de noviembre de 2023

Ya te extraño

 


YA TE EXTRAÑO

Vas tejiendo en silencio
una alfombra de vivos matices
sobre suelos agrestes
y vergeles.

Primavera que te elevas
como reina de los campos
cual esperanza nueva.
Ya te extraño
porque el invierno con sus ruinas
el alma nos ha lacerado.

Anhelo tus nidos
entrelazados con pajita y algodón
hechos con maestría
y desconocido amor.

Quiero alimentarme
de tus patios soleados
donde pasea el verso
entre sus mansas murallas.

Jilguero que cantas
y anuncias la tibieza
de la noble primavera,
que trae consigo a las begonias,
los lirios y las hortensias.

Quiero llenarme
de la placidez de tu sol
y que a mi huerto
lo invada tu canción.

INGRID ZETTERBERG

Derechos reservados

miércoles, 18 de octubre de 2023

Tras de ti

 


TRAS DE TI

Si te vas
habrá un invierno de grises paredes
en nuestra habitación.
Dejaré de retoñar
y me arrastraré como sombra del jardín.

No alcanzaré más tus pasos
que habitan
donde nunca llegaron mis pisadas.

Si ya no me visita tu pálida aura
mi boca olvidará los arrullos
para tu alma.
¿Quién te hará dormir entre sábanas?
¿Quién entibiará mis manos?

Quiero irme contigo, tras de ti;
es mi única esperanza.

En tu solo adiós
estarían nuestras voces extintas
y el silencio caminaría en mi espíritu,
ya sin fe ni oración.

INGRID ZETTERBERG

Derechos reservados

miércoles, 4 de octubre de 2023

El pequeño visitante


EL PEQUEÑO VISITANTE

Tan solo ayer,
posado al borde
de la fría mañana,
me otorgaste
la mansedumbre
de tu reposo.

Pájaro silvestre
que plegaste
tus alas
en inocente ruego
tras mi ventana.

Hoy has vuelto
a cogerme el alma.
Te uniste a mi canto
en secreto,
y te llevaste
mis lágrimas.

Grisáceo
de ataredecer,
entre el poniente
y mi tejado,
tu silueta de fuego
entre brumas
me ha visitado

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"Tu luz y mis versos"

Derechos reservados

 

domingo, 17 de septiembre de 2023

Él no llega

 


ÉL NO LLEGA

Aguardando en la balsa,
ataviada con tu blanca vestidura;
tu melena rojiza al viento
y tu faz desolada.

Han pasado dos horas
en la orilla del lago otoñal,
pero él no llega...

¡Qué solitario el paisaje
cuando avanza la tarde!
Tus sueños se marchitan
entre las hojas flotantes.

El amor se esfumó a lo lejos
en la niebla,
otoño de sinsabores;
de hojarasca amarillenta.

El paisaje sombrío
le habla a tu dolor.
A su ausencia infinita
que adormece tus ansias.
Tarde definitiva
de adiós y de quebranto.
Ya nada esperas,
él no llega, él no llega...

Su voz amada se perdió
en la hora vespertina;
ya sólo se escucha tu llanto.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados

jueves, 7 de septiembre de 2023

Silencio onírico

 


SILENCIO ONÍRICO

¿Dónde está la llave
de la puerta herida de sombras?

¿Dónde va tu ausencia
perdida en oscuros callejones?

Las manecillas del reloj
se detienen en el desértico paraje.
Todo quedó estancado.

El sueño que dictaba
palabras de oro amables,
se escapó entre rendijas
de anochecer.

Y tú, escondiendo tus pasos
entre balcones y golondrinas
te has quedado muy solo
en los libros del ayer.
Y yo te busco repitiendo tu nombre,
tus versos, tus tesoros;
que vivirán por siempre
en mi alma, gemela de la tuya.

¡Que corto es el silencio onírico!
y las páginas
de letras vencidas,
donde ya no caben las mías.

Te miré en tu atroz lejanía
y me vine envuelta en lágrimas
con mi decepción, sin fuerzas, sin vida.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado al gran poeta
Gustavo Adolfo Bécquer
(después de un sueño que tuve
con él)

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados


sábado, 26 de agosto de 2023

El último escalón

 


EL ÚLTIMO ESCALÓN

Cuando yo me halle
en el más oscuro peldaño
de mi anochecer,
guarda para mí un refugio
donde recostar mi cabeza
y recuerda nuestro antiguo idilio;

porque hoy me rodea la maldad
como esquirlas que queman el alma.

No se puede retomar la pluma
suspendida en el viento de la noche,
quebrado ya el impulso
que se agota lentamente
aunque vea ya cercano
el último escalón de mi destino.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados

jueves, 17 de agosto de 2023

Divina justicia....Ven

 


DIVINA JUSTICIA...VEN

Nunca más regresaste detrás de tus pasos,
cual un fantasma de mirada turbia
te apeaste en el andén de mi espera.

Ya no eras tú, ni tu risa;
sólo un extraño y esquivo.
Nunca más las margaritas
volvieron a ser tuyas,
ni la albahaca ni la hierbaluisa
brotaron de tus manos.

Se han callado los pájaros bulliciosos
que tú alimentabas,
se ausentaron de nuestro huerto;
al igual que las violetas
dispersas en el viento.

Ya no regresarás a mi destino,
tu mente se extravió
por lejanos abismos;
y hay culpables en la sombra
con disfraz de religión
que pisotearon nuestros caminos.
Ya nada tiene color;
sólo espero en la divina justicia.

INGRID ZETTERBERG

Derechos reservados

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

sábado, 5 de agosto de 2023

Relojes


RELOJES

El tiempo se disuelve entre mis manos
con añoranza de lo que fue 
y ya no será.

Juventud que te has marchado
cual un sueño que se truncó
en las arenas desérticas de la vida,
que te perdiste en el horizonte azul,
cuando yo creía en tu eternidad.

Relojes que se derraman
cual un llanto desgarrado
en las esqueléticas ramas
que ya no florecerán.

El tiempo dormido
es un sueño que no perdona,
no en este mundo finito,
pero se extiende en otras dimensiones
más allá de los astros.

El pasado y el presente
se unen de pronto
en una extraña sinfonía
y son uno en la expansión del cosmos,
donde no existen los relojes.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

(Inspirado en una pintura
del gran pintor Salvador Dalí)

Derechos reservados

 

domingo, 16 de julio de 2023

Las botas del hombre que amé

 


LAS BOTAS DEL HOMBRE QUE AMÉ

Tus bototos, como tú les llamabas
los que usaste por años
para traernos el pan,
allí están en un rincón
cubiertos por el polvo de tu olvido.

Yo me parezco a esas botas tuyas
que guardan una historia
de lucha, de trabajo y esperas.

Llevan las cicatrices de mi alma,
llevan el dolor de aquellos días,
de tu tesón bajo el sol;
de tu juventud gastada
entre máquinas y soldaduras.

Llevan tus pasos diligentes
que se perdieron por los caminos
de la selva.
Llevan el barro de las lluvias crueles
junto al Orinoco.

Tus amados bototos,
testigos fieles de las huellas
que fuiste dejando en el mar del tiempo.

Te sostuvieron
cuando junto a otros obreros
construiste aquel gran coliseo.

Valiente siempre fuiste
enfundado en tus botas
con punta de acero,
que te llevaron a trabajar
en las calderas de los barcos.

¡Ah! tus bototos compañeros,
que ahora yacen solos
en el fondo de un armario.

Llegó la vejez con sus ruinas
y nunca más esos bototos
te vi calzando.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado a una botas
de trabajo que usaba mi esposo
en otro tiempo.

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados



domingo, 9 de julio de 2023

Cosas del mar

 


COSAS DEL MAR

Aguas eternas
que juegan a su antojo con mi alma.
¡Qué dulce diálogo entre olas!
junto a la canción
de gaviotas que lloran.

A lo lejos las nubes
pintadas con el silencio de Dios,
blancas como el humo errabundo;
en la distancia sobre un lienzo,
se amontonan cálidas,
¡en ellas hay tanta pureza!

Este oleaje cristalino
¡cómo golpea sobre la serenidad de las rocas!
cual un bramido se agiganta
en la soledad.

De pronto el naranja y dorado
del ocaso,
llena ese lienzo sin final.
Y el mar se oscurece en su tristeza
y se torna manso, lento, apacible,
como una senda en el viento.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados

domingo, 25 de junio de 2023

Bendito sea Walt Whitman


BENDITO SEA WALT WHITMAN

Libertad de versos que fluyen
como la luz de un blanco lirio.

Poemas sin ataduras,
sin paredes de cemento
que estancan la palabra,
libres como el agua de mis ojos;
como la corriente delgada
de un riachuelo
que se desliza veloz
a encontrarse con las azules piedrecillas
que yacen eternas en el nido de la tierra.

Versos sin conteo de sílabas
son los que yo amo.

Bendito sea Walt Whitman
que rompió las cadenas,
que convirtió la palabra
en una caricia,
en un sueño de aguas delirantes
que ríen, que brotan
como caléndulas amarillas,
que juegan como niños una ronda eterna.

Soy feliz mientras voy remando
en estas aguas libres como mi alma.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado al gran poeta
Walt Whitman, creador de 
la poesía libre.

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados

 

domingo, 4 de junio de 2023

Visión espiritual


(Foto de mi madre, poco antes de 
irse para no volver)

VISIÓN ESPIRITUAL

Fue la luz de tus ojos ¡madre mía!*
la que se apagó aquella tarde;
nunca olvidaré la carroza negra ¡tan sombría!
entrando en mi corazón.
Y los recuerdos afloraron a mi alma,
que aún latía.

Toda mi niñez pasó cual un relámpago,
y aquel latigazo me dolió,
fue cual una flecha que desde el pasado
me atravesó.

Recordé que cuando los ojos a la vida abría*
mi pequeña mano a la tuya se aferró.
Toda mi infancia relucía
con un nuevo color.

Mis breves pasos, madre querida
al comenzar mi terrenal carrera,*
fueron de paz junto a tu regazo.
Hoy anhelo todavía
la hermosa luz que vi por vez primera*
en una navidad ya lejana y perdida
cuando encendiste cuatro velas
sobre nuestra mesa rebosando vida.

¡Madre! ya se fueron más de nueve años,
desde aquella dura noche
en que te velamos;
no se irá de mí jamás
el verdor de tus ojos mansos.

Tu presencia cálida
llegada de otro plano,
nos daba la bienvenida.
Estabas de pie en aquel peldaño.
Nos sonreías.
¡Bendita visión espiritual,
madre mía!

INGRID ZETTERBERG

Todos los derechos reservados

Dedicado a mi amada 
mamá

(Los versos que están con asterisco
pertenecen a Rafael Escobar, (poeta fallecido)
pues es parte del Reto para el 
Concurso de poesía por el día de la madre
en el foro "Labradores de poesía)

 

jueves, 25 de mayo de 2023

Mi inspiración

 


MI INSPIRACIÓN

Con profundidad del cielo
he de verter mis letras por siempre.

Apretadas y firmes
en un pétalo celeste
se esforzarán por lucir
sus galas elocuentes,
con la suavidad del raso
cual vuelo de mariposas;
los colores no estarán ausentes
aunque el lector no los vea.

Aún no ha llegado el cese
de mis letras ungidas,
de mi inspiración que duele.

Porque grande es Dios
que me ayuda en la senda,
y permite que las musas
aún mi alma besen.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"A la sombra del ñandubay"

Derechos reservados



sábado, 13 de mayo de 2023

A los foros del ayer

 


A LOS FOROS DEL AYER

¡Qué tristeza Dios mío!
hoy al recorrer mis pasos
por esta humilde
y celeste morada,
mis ojos se anegan
en lágrimas;
¡ya todos se han ido!
y yo he vuelto
con pasos vacilantes
a tocar la puerta
por si aún me queda
algún viejo amigo.

Casita de felicidad
fue esta en otros tiempos,
donde solíamos
juntar letras, música
y talento.
Hoy he palpado
las ventanas cerradas,
donde sólo mora el silencio.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado a los foros 
poéticos de antaño

Derechos reservados

viernes, 28 de abril de 2023

Al fin el descanso


¡AL FIN EL DESCANSO!

¿A dónde van los muertos?
No, no van, se quedan,
y lavan sus pasos
de ayeres inconclusos
en las aguas del tiempo.

Se quedan, porque aman,
y los alumbra
un sol más grande que el nuestro.

Nos traen mensajes
desde lejos,
son almas eternas.

De pronto depositan un beso de lágrimas
en nuestras manos.
Saben de lo ignoto,
de lo profundo y de lo arcano.

Sienten en el halo de su ser
lo que tú sientes.

¿A dónde van los muertos?
¿Qué muertos?
si todo vibra, todo vive y canta
en el vasto universo.

Todo se mece en un amplio vergel
de inocentes azucenas,
es un cantar sereno la vida,
y traspasa las murallas
de la mal llamada "muerte".

Aquellos que ya están de ida
nos hablan telepáticamente,
son sabios, son maestros...
Ya cruzaron la frontera
y descansan en aguas cristalinas.

Allá no existe el tiempo ni la edad.
El cuerpo se hace polvo
y los huesos son pura sal.
Mas el alma habita nuevos campos,
entre flores plateadas,
¡Al fin hallan descanso
de este valle de mal !

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"Nuestro huerto de música y versos"

Derechos reservados
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lunes, 13 de marzo de 2023

Mis respetos

 


MIS RESPETOS

Bellas metáforas
suben a la enredadera
de tus cabellos,
blanca perla.

Prolija poetisa
con cantos de diosa,
enarbolas la bandera
de tu tierra querida.

Manos de alondra
con las que tejes tus versos
y los elaboras con altura
en la magnífica senda
que vas cruzando.

Perla de los mares
yo quisiera hallarte
y caminar tus pasos,
admirada artífice
de las letras.

Eres un sueño que se truncó
en tus jóvenes alas,
eres un océano
de riqueza versátil,
eres mil voces en una;
un genio de la poesía,
una sombra hermana
que duele
y atraviesa cual espada.

Tu pluma
se clavó en mi pecho
cual un dardo de tristeza.

He conocido tu lucha,
tu presagio de oscuridad
cuando aún tus pupilas
se tornaban en llamas
de fulgor juvenil.

Pero ya la muerte
te buscaba
en las aceras de la gran ciudad.

Y caíste
cual deshojada flor
en medio de la niebla azul,
y cambiaron tu nombre
de visionaria
por un apodo sin luz.

Poetisa de honores
yo te presento mis respetos,
y tu grandeza celebro
desde mi dolor al tuyo.

INGRID ZETTERBERG

(Dedicado a todas
las poetisas fallecidas,
célebres o no)

De mi poemario
"Nuestro huerto de música y versos"

Derechos reservados
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Cinco centavitos

  CINCO CENTAVITOS Mi poesía silenciosa que va arañando puertas ofreciendo cinco centavitos para ser oída y cantada, mas es inútil, se va po...