PARA TI, MYRIAM
¡Pobre madre, pobre madre!
me la imagino envuelta en un manto,
andando por los campos
con la mirada perdida,
porque su hijo se le fue de los brazos.
Su dolor es mío,
y quisiera hallar para ella el consuelo
pero no tengo palabras.
La muerte de un hijo
es ver caer un oscuro velo
frente a los ojos ya marchitos.
Amiga, mis oraciones están contigo
porque desde esta alma que se aflige,
yo no te olvido.
Para ti Myriam son mis versos de duelo,
porque anocheció en tu vereda,
y algo de tu sombra me alcanza
y puedo sentir tus lágrimas.
INGRID ZETTERBERG
Dedicado a mi amiga,
la poetisa Myriam Buriticá Cortés
Derechos reservados

Es un poema muy conmovedor. Sin duda, un enorme dolor.
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias Amalia por visitar mis versos y dejarme tu sensible comentario. Un abrazo.
BorrarHola Ingrid, aceptamos, con dokor, la muerte de buestros abuelos, padres, incluso parejas. Pero la muerte de un hijo, eso es indiscrptible, es contra natura. Es lo peor que puede vivir unos padres,
ResponderBorrarMe uno a ti en el sentimiento por el fallecimiento de tu amiga poeta, Myriam.
Recibes mis condolencias, extensivas a su familia y te envío un gran y cariñoso abrazo.
Es verdad todo lo que dices querida Mari Carmen, la muerte de un hijo es lo peor que puede pasarnos, Dios nos libre. Gracias por asomarte a mis versos y dejarme tan sentido comentario que aprecio en gran manera. Un abrazo a lo grande.
BorrarHermoso y sensible poema.
ResponderBorrarGracias por estar siempre ahi.
Gracias Ricardo, amigo mío, por recorrer mis versos y dejarme tu grata huella. Un abrazo.
BorrarUm poema que toca o coração, pela tua sensibilidade, apoio e carinho para a tua amiga Myriam.
ResponderBorrarBeijos
Gracias Maria por estar presente entre mis versos y dejarme tu sensible respuesta que valoro mucho. Un abrazo.
BorrarUna dedicatoris muy conmovedora un tud bellss letras. Un beso
ResponderBorrarGracias Hanna por detenerte entre mis versos y dejarme tu bella respuesta. Un abrazo.
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