MIRADA QUE CONMUEVE
Este colibrí
de mirada triste...
hay un brillo
en sus ojitos
que delata su amor.
Suaves son sus plumas
tornasoladas,
y su cabecita azul
es la ternura viva
que alcanzó
mi corazón.
Tamarrisquito él
se prendieron sus finas garras
a la rama del arbusto.
Un ángel que del cielo bajó
con su vuelo vibrante
que me hace soñar.
Dios lo hizo para mi huerto,
visitante de las flores,
igual que a los gálgulos
que revolotean por mi tejado
y van besando las flores gualdas.
Cuando ya el occiduo pinta el cielo
de naranja y rosa vienen a despedirse
con su rápido vuelo
y luego se ausentan
después de beber el néctar.
INGRID ZETTERBERG
Derechos reservados
Tamarrisquito: Muy pequeñito
Gálgulos: Pájaros pequeños de color verde claro
Gualdas: Amarillas
Occiduo: Relativo al ocaso o crepúsculo
