jueves, 13 de enero de 2022

¡Qué bueno!




 ¡QUÉ BUENO!


¡Qué bueno
es ser yo misma!
Volver a mis raíces.

Pisotear en el suelo
las absurdas
represiones,
los "no se puede".

Saborear
en lo íntimo
las iras olvidadas.

Abrir nuevas puertas
amplias,
y cerrar agujeros imposibles,
de espanto.

¡Qué bueno
es andar 
mis viejos caminos!
con mi poesía
incomprendida
bajo el brazo.

INGRID ZETTERBERG

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Serán bienvenidos sus comentarios.

Para ti, Myriam

PARA TI, MYRIAM ¡Pobre madre, pobre madre! me la imagino envuelta en un manto, andando por los campos con la mirada perdida, porque su hijo ...